Boletín 683. La lucha anticorrupción del presidente Andrés Manuel López Obrador es una farsa: GPPAN

30 de Mayo de 2020

Ciudad de México, a 30 de mayo de 2020

  • El vocero del Grupo Parlamentario del PAN, Carlos Castaños Valenzuela, dijo que la lucha      de AMLO contra la corrupción es mero discurso.
  • El presidente la usa como pretexto para sabotear proyectos productivos en nuestro país,  agregó.

La lucha anticorrupción que tanto ha pregonado el presidente Andrés Manuel López Obrador es una farsa y así lo demuestran casos como el desvío de recursos de Ana Gabriela Guevara por más de 50 millones de pesos del Fondo para el Deporte de Alto Rendimiento; el nepotismo de la secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde, quien tiene trabajando a siete de sus familiares en el Gobierno Federal o la adjudicación de contratos millonarios para la compra de ventiladores al hijo de Manuel Bartlett.

Así lo señaló el subcoordinador de Difusión y Mensaje del Grupo Parlamentario del PAN en la Cámara Diputados, Carlos Castaños Valenzuela, quien advirtió que los legisladores panistas seguirán señalando incansablemente los actos corrupción e impunidad que se presenten y exigirán al gobierno que actúe con congruencia aplicando verdaderamente su dicho: “Al margen de la ley, nada; por encima de la ley, nadie”.

#LosOtrosDatos demuestran, agregó el vocero del GPPAN, que los índices de impunidad y los casos de corrupción prevalecen y van en aumento.

“El presidente ha afirmado que la corrupción es un problema moral, que se soluciona de arriba hacia abajo, que, si él no es corrupto, los demás no lo serán; sin embargo, los índices de impunidad y los casos que lo evidencian no solo prevalecen, sino que aumentan”, manifestó.

Recordó que el presidente López Obrador ha dicho que la corrupción se barre como las escaleras, de arriba hacia abajo; sin embargo, los hechos lo contradicen y pese a que se existen casos y denuncias contra los funcionarios antes mencionados, ellos siguen trabajando sin ser removidos de sus cargos.

Aún más, el Presidente de la República ha asegurado que la corrupción en México ya no existe; no obstante, la Encuesta Nacional de Impacto Gubernamental (ENIG) del INEGI ha sido clara: la tasa de corrupción se incrementó 7.49% en 2019. Igual la tasa de incidencia, que en ese mismo año subió un 19.24%.

Sin olvidar, dijo Castaños Valenzuela, que López Obrador en 2019 realizó más gastos de adjudicación directa que el año donde más derrochó el expresidente Enrique Peña Nieto, que fue en 2017 (78.5% contra 77.8%).

La lucha de AMLO contra la corrupción es mero discurso; el presidente la usa como pretexto para sabotear proyectos productivos en nuestro país, como el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) u obras como la fábrica de cerveza en Mexicali, sin ninguna prueba; mientras que, con ejemplos de administración y de denuncias de organizaciones de la sociedad civil, los funcionarios de su gobierno siguen impunes en sus puestos”, concluyó.

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